CASO 7348: ZAMBRANO TORRES

COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
CAPITULO II Derecho a la vida
http://www.cidh.org/countryrep/colombia81sp/Capitulo2.htm

La Comisión fue informada que el 23 de febrero de 1980 había fallecido en el Batallón de Infantería “Pichincha” de la ciudad de Cali, Colombia, el señor Marcos Zambrano Torres, adonde se encontraba detenido en compañía de los señores Camilo Restrepo Valencia, Oscar Ortega Corredor y Luz Mery Bedoya Castro. Todos ellos habían sido capturados el día anterior y por una patrulla de la Policía acusados de intentar secuestrar a la señora Raquel de Pinsky.

A solicitud de la Comisión, el Gobierno colombiano y entidades dedicadas a la promoción de los derechos humanos de dicho país, le hicieron entrega de documentos e informaciones sobre este caso, cuya denuncia se tramita en el caso colectivo No. 7348 correspondiente a presuntos miembros del M-19.

De acuerdo con los documentos entregados por la Procuraduría Delegada para las Fuerzas Militares, dependiente del Ministerio Público, el 15 de junio de 1979 el Juzgado 48 de Instrucción Penal Militar decretó la detención preventiva del señor Zambrano Torres, sindicado del delito de rebelión por pertenecer al movimiento subversivo M-19, y fue declarado reo ausente.

Asimismo, el documento mencionado indica que las personas citadas quedaron recluidas en el Batallón de Infantería “Pichincha” acantonado en la ciudad de Cali y que el 23 de febrero de 1980 murió el señor Zambrano cuando se encontraba bajo el cuidado del Grupo de Inteligencia de la Tercera Brigada. Se agrega que en la misma fecha, el Comando de la Brigada comisionó al Juez 107 de Instrucción Penal Militar para que iniciara la respectiva investigación; y que el 14 de marzo de 1980 el Juzgado Instructor decretó la detención preventiva del Subteniente Norberto Plata Sánchez y del Sargento Viceprimero José Rodrigo Hernández Granados, por el delito de homicidio.

Como consecuencia de lo anterior se convocó a un Consejo de Guerra Verbal para enjuiciar a los presuntos responsables de la muerte del señor Zambrano. Los vocales del referido Tribunal Militar emitieron veredicto absolutorio para los sindicados. Sin embargo, la Presidencia del Consejo de Guerra Verbal declaró contrario a la evidencia de los hechos dicho veredicto, y procedió a remitir el proceso al Tribunal Superior Militar, el que solicitó la nulidad de la actuación procedimental, la cual fue decretada. Ello dio lugar a que se convocara un nuevo Consejo de Guerra Verbal para los sindicados, para que resuelva definitivamente sobre su responsabilidad.[10]

Cabe señalar, por otra parte, que los restantes acusados de haber intentado el secuestro de la señora Raquel de Pinsky, es decir los señores Camilo Restrepo Valencia, Oscar Fernando Ortega Amador y Luz Mery Bedoya Acosta, fueron procesados en un Consejo de Guerra Verbal en el que se dictó sentencia el miércoles 20 de junio de 1980, en la Sala de Guerra del Batallón “Pichincha” habiendo sido condenados a doce años, ocho años y ocho años de presidio, respectivamente, como pertenecientes al movimiento subversivo M-19. La lectura de esta sentencia fue presenciada por un abogado, funcionario de la Comisión.[11]

En relación a este caso, con fecha 19 de enero de 1981, el Gobierno contestó a la Comisión en oficio No. 00144, en los siguientes términos:

CAMILO RESTREPO VALENCIA – JORGE MARCOS ZAMBRANO, fueron detenidos en compañía de otras personas por una patrulla del F-2 el 22 de febrero de 1980 en Cali. En la aprehensión se les decomisaron armas, granadas y cédulas falsas. Estos sujetos fueron puestos a disposición de la Tercera Brigada en el Batallón “Pichincha” el mismo 22 de febrero de 1980.
CAMILO RESTREPO V., fue puesto a disposición del Juez 48 de Instrucción Penal Militar el 25 de febrero de 1980; al ser llamado a indagatoria y a solicitud del mismo sindicado se le designó apoderado de Oficio. Se le dictó auto de detención el 3 de marzo de 1980 por los delitos de rebelión y secuestro imperfecto en la persona de Raquel de Pinsky. Llamado a Consejo de Guerra Verbal el 11 de junio de 1980 se obtuvo veredicto condenatorio que fue acogido el 20 de julio y condenado a 12 años de presidio. El 3 de julio de 1980 el proceso fue remitido en apelación al Honorable Tribunal Superior Militar.

En relación con la muerte del sujeto MARCOS ZAMBRANO, el Comandante de la Tercera Brigada ordenó investigación penal contra el Subteniente Plata Sánchez Norberto y el Sargento Viceprimero Rodríguez Hernández J. Se celebró Consejo de Guerra Verbal en contra de estos militares el 31 de julio obteniéndose veredicto absolutorio el cual fue declarado contraevidente. Actualmente tal providencia se encuentra en consulta ante el Honorable Tribunal Superior Militar.

[10] Sobre este caso, obra en poder de la Comisión el concepto emitido, con fecha 22 de julio de 1980, por el Auditor Principal de Guerra, dirigido al Comandante de la Tercera Brigada con sede en Cali, en el que se lee lo siguiente: “De la probanza recogida en autos tenemos que el día veintitres de febrero del presente año, en las instalaciones del Batallón Pichincha, el particular JORGE MARCOS ZAMBRANO TORRES falleció a causa de ‘anoxia severa de etiología en estudio’, y según diagnóstico más probable como causa de su muerte fue la ‘asfixia por sumersión en el agua con privación de oxígeno y anexia severa cuya resultante puede ser el edema pulmonar observado’, según dictamen médico-legal, y esa muerte sucedió cuando JORGE MARCOS ZAMBRANO se hallaba bajo la responsabilidad directa del señor Subteniente NORBERTO PLATA SANCHEZ y del Sargento Viceprimero JOSE RODRIGO HERNANDEZ GRANADOS, quienes lo interrogaban en ese momento. La conducta de los incriminados PLATA SANCHEZ y HERNANDEZ GRANADOS, se halla descrita en el Libro Segundo, Título VII, Capítulo II, del Código de Justicia Penal Militar, razón por la cual existe mérito suficiente para que, por el procedimiento de los Consejos de Guerra Verbales que establece el Capítulo II, Título VI, Libro Cuarto del Código en referencia, se determine su responsabilidad penal en el presente caso”. Con fecha 23 de julio de 1980, el Comandante de la Tercera Brigada emitió la Resolución No. 073 decidiendo convocar en la Guarnición de Cali un Consejo de Guerra Verbal para que juzgue de acuerdo con el procedimiento establecido en el Código de Justicia Penal Militar, a los militares sindicados. Por otra parte, obra en poder de la Comisión la Resolución de 16 de agosto de 1980, del Presidente del Consejo de Guerra Verbal, en la que se expresa lo siguiente: “Declarar, claramente contrario a la evidencia de los hechos el veredicto del Jurado emitido en el presente Consejo de Guerra Verbal”. En el texto de los Resultandos de la Resolución señalada, se expresa que “… la Presidencia concluye que el veredicto absolutorio contraría la evidencia del proceso, es decir, las pruebas puestas de manifiesto en el expediente capaces de formar una convicción de certeza; y que por lo mismo así debe declararse”; y se consignan, además, entre otros aspectos, los siguientes: “Teniendo en cuenta todo lo anterior, tenemos entonces, suficientemente comprobados los siguientes indicios: Indicio de presencia, puesto que los sindicados estuvieron hasta el último momento en el lugar de los hechos en donde el particular JORGE MARCOS ZAMBRANO cayó exhausto. Indicio de manifestaciones anteriores: como es la de haberle manifestado al sindicado de que lo iban a llevar a remonta, sabiendo perfectamente el conocimiento de carácter general y notorio que hay sobre la remonta. Esta es la denominada amenaza verbal. Indicio de entendimiento. Puesto que los sindicados establecen en sus indagatorias y en la diligencia de reconstrucción de los hechos el pleno acuerdo de voluntades de llevar al detenido a la remonta. Sin embargo, el sindicado HERNANDEZ JOSE RODRIGO en su indagatoria afirma en forma categórica que ellos no pensaban ni se habían puesto de acuerdo en llevar al detenido a la remonta y después establecen en la reconstrucción que si hubo acuerdo pero con la sola intención de asustarlo en forma sicológica, estableciéndose de esta manera el indicio de mala justificación. Indicio de las manifestaciones posteriores: como son el ocultamiento del nombre de la víctima, el establecimiento de la procedencia del mismo, las afirmaciones circunstancias y hechas ante el agente en el hospital departamental – sección urgencias que no correspondía a la verdad. Indicio de huellas materiales: como es, la de que las vestiduras del occiso JORGE MARCOS ZAMBRANO estaban mojadas, como lo establece el agente que recibió el cuerpo sin vida y así lo anota perfectamente en su declaración. A la laceración superficial que presentaba el occiso en su rodilla de la pierna izquierda; el extenso hematoma que presentaba el cadáver de JORGE MARCOS ZAMBRANO en el cuero cabelludo de la región frontal de la cabeza. Indicio del móvil: que no es otro que la situación de intimidación que se pretendía con el hecho de llevarlo a la remonta a la iniciativa propia de los sindicados y hacerlo como medio eficaz de producir efectos emocionales y perder el auto-control y así obtener resultados positivos. Indicio de la capacidad intelectual o de oportunidad personal: esto es la capacidad y las disposiciones físicas requeridas para la acción por parte de los sindicados, como es la de estar dos personas contra una y estar armados enla realización de los interrogatorios. Los cuales conjugados con lo afirmado por el testigo CAMILO RESTREPO, compañero de detención de JORGE MARCOS ZAMBRANO en cuanto a lo manifestado por él respecto a los interrogatorios hechos en una piscina y a sumersión en la misma y al intento de ahogamiento; al dictamen médico legal respecto que descarta un infarto y a la causa de la muerte se llega necesariamente a la conclusión que hay verdadera intención de responsabilidad penal en los hechos para los sindicados; puesto que las circunstancias de los hechos y los indicios enumerados anteriormente son precisos y concordantes”.