EL COMITÉ REGIONAL PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS, CREDHOS

PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª
Segunda Parte – Sectores sociales atacados: Defensores y organizaciones de derechos

El Comité Regional para la Defensa de los Derechos Humanos, CREDHOS, surgió en 1987 con el impulso y promoción de la Coordinadora Popular, el Movimiento Sindical, las fuerzas políticas populares, la Iglesia Católica, algunos concejales, integrados en el proyecto común de la defensa de los Derechos Humanos. El Comité constituyó su sede en Barrancabermeja pero a través de equipos promotores cubrió por varios años la zona de Puerto Berrío, Puerto Wilches, San Vicente de Chucurí, EL Carmen, Bajo Simacota (en Santander), Yondó, El Bagre, La Concha (en Antioquia) y San Pablo (Sur de Bolívar). Hasta hoy, CREDHOS lleva a cabo proyectos pedagógicos sobre los derechos humanos, recibe e investiga denuncias de abusos contra los derechos humanos y presta asistencia legal a las víctimas de dichas violaciones.

Para el año 2001, Credhos contaba con 25 funcionarios y 500 miembros activistas que trabajaban por la defensa de los derechos humanos de los residentes de Barrancabermeja y del Magdalena Medio. CREDHOS lleva a cabo proyectos educacionales sobre los derechos humanos a todo lo largo de la ciudad, recibe e investiga denuncias de abusos contra los derechos humanos y presta asistencia legal y técnica a las víctimas de dichas violaciones.

La historia de resistencia y dignidad de la Corporación puede ser mirada bajo las tres etapas que enmarcan su desarrollo:

a. 1987-1992: APASIONADOS POR LA VIDA

En esta primera etapa se logró consolidar la idea de pasar de Comité Local a Corporación Regional; el trabajo fue totalmente autárquico, CREDHOS comenzó a depender de sí misma y de sus socios, no tuvo ninguna financiación, su papel en esta primera etapa fue de sensibilización, de apertura, de espacio para el trabajo humanitario propiamente dicho. Pues si bien existía una experiencia en la lucha social popular, en el campo humanitario no era tanta. Finalizando esta etapa, CREDHOS sufrió la dura represión estatal, que a través de la Red 07 de la Armada Nacional, asesinó a 6 de sus socios funcionarios: Blanca Valero Duran, Humberto Hernández, Álvaro Bustos Castro, Julio Cesar Berrío, Ismael Jaimes Cortes y Ligia Patricia Cortés Colmenares. De igual forma, se condenó al exilio a un importante número de directivos, entre ellos a su primer presidente.

b. 1993-1997: SOBREVIVIENDO EN ROJO

Aunque duramente golpeados, la Corporación siguió funcionando con una directiva provisional entre 1992 y 1993. A mediados de 1993, con el mejoramiento sustancial de la situación anteriormente descrita y el regreso al país de muchos de sus directivos en exilio, se dio inicio a una etapa marcada por el desarrollo de un proyecto financiado por la Unión Europea a tres años en cuatro áreas de trabajo: área de Educación, área de Comunicación, área Jurídica y área de Solidaridad. A partir de este trabajo, CREDHOS consolidó su proyecto institucional; en 1994 se oficializó el acompañamiento de la comunidad internacional a través de la llegada de Brigadas Internacionales de Paz (PBI).

c. 1998-2001: LA TERNURA DE LOS PUEBLOS

Esta etapa está marcada por un acelerado deterioro de las condiciones de vida de los pobladores del Magdalena Medio, por la profundización de una aguda crisis humanitaria y la paramilitarización de la región, especialmente en Barrancabermeja. En esta tercera etapa, 12 dirigentes de CREDHOS salieron forzosamente de la ciudad mientras que todos los demás funcionarios trabajaban bajo constantes amenazas contra sus vidas. Durante éste periodo, la Corporación contó con el apoyo financiero y político de CHRISTIAN AID, agencia de cooperación anglo-irlandesa, así como del hermanamiento de los grupos de Amnistía Internacional de España, Holanda, Inglaterra y Canadá.

CREDHOS sufrió los primeros asesinatos de sus miembros en 1991.